Martes 24 de Noviembre de 2020

  • 26.1º
  • Soleado
  • Fecha

  • Contagios

  • Recuperados

  • Muertes

17 de mayo de 2020

Las telecomunicaciones festejan su día con un plan para afianzar el protagonismo en la post cuarentena

Cruzadas por las urgencias de la pandemia, las operadoras plantean la necesidad de proyectar un nuevo escenario. La respuesta y los anticipos del Enacom

Desde que se inició la cuarentena, las redes de telecomunicaciones respondieron a la mayor demanda de uso que experimentaron en los distintos puntos del país. Las operadoras cumplieron con lo que el Poder Ejecutivo les pidió. Ahora, llegó el momento de dar un nuevo paso.

Desde el sector privado piden que se impulsen políticas públicas de largo plazo que permitan llegar a la población de manera más equitativa. Desde el Gobierno reconocieron el trabajo de las compañías y anticiparon que se está a punto de lanzar un plan de conectividad en barrios populares.

Este es el cuadro con el que este 17 de mayo se celebra el día mundial de Internet, instituido por la Unión Internacional de las Telecomunicaciones (UIT) para impulsar su despliegue en el mundo. Mientras la mitad del planeta aún está desconectada en la Argentina ese porcentaje alcanza al 30% de la población. Y el 70% que sí lo está presenta muchos matices según en qué lugar del territorio viva.

Es la razón por la que desde el sector privado pusieron el acento en el diseño de políticas públicas para continuar respondiendo a las nuevas necesidades en materia de conectividad que se plantean a futuro y que van desde la necesidad de contar con espectro hasta de una estabilidad macroeconómica que motive las inversiones de largo plazo.

"Este escenario inédito puso de relieve la enorme importancia de avanzar en la democratización del acceso a banda ancha y en la eliminación de la brecha digital. Estados y privados debemos trabajar con una visión de trascendencia y responsabilidad", dijo a iProfesional, Claudio Ambrosini, presidente del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom).

El funcionario reconoció que "en este contexto de pandemia las redes, tanto fijas como móviles, han respondido a la altura de las exigencias, más allá de algunas situaciones particulares y muy específicas. A su vez, el diálogo con los prestadores, grandes, pymes y cooperativas, es constante y muy productivo".

También, que los fondos de los que se nutre el sector fueron ampliados y que se avanza en mejoras en los barrios populares, donde históricamente la conectividad no ha sido un fuerte.

"Al otorgamiento de los ANR (Aportes No Reembolsables), aumentamos el límite poblacional y estamos a punto de lanzar un plan de conectividad para barrios populares. El Servicio Universal, en este contexto y en contextos de normalidad, deben ser gestionados con muchísima más velocidad y visión práctica concreta", agregó el funcionario.

El tráfico de internet creció 35%. Pero lo más impactante no fue ese nivel sino que sucedió en apenas dos semanas cuando la previsión de las empresas era que ocurriera en el término de 12 a 18 meses. Y aunque ese índice tiende a estabilizarse a medida que se va flexibilizando la cuarentena hay otra realidad que se anticipa: los estudiantes continuarán tomando clases de modo virtual, el teletrabajo tendrá muchos más adherentes que antes del confinamiento, el comercio electrónico será una modalidad de compra más, y la telemedicina también se incorporará como alternativa para el cuidado y la prevención.

Desde la Cámara Argentina de Empresas de Internet (CABASE) destacaron el rol que las más de 600 cooperativas y las más de 1.000 Pymes de telecomunicaciones cumplieron desde el 20 de marzo pasado en distintas localidades del país, como también la solidez de la infraestructura de distribución federal que permitió gestionar el crecimiento de ese tráfico.

Por esa razón enfatizaron que la regulación y las políticas públicas deben generar mecanismos de financiamiento más efectivos que mejoren el acceso al crédito por parte de las pyme y cooperativas y un uso más eficiente de los fondos de Servicio Universal "un instrumento que fue creado justamente para afrontar momentos de crisis como este".

Desde la entidad reclaman que esos fondos se usen para ayudar a este segmento de la población a equilibrar su situación financiera, impactada por la morosidad y la obligación de mantener los servicios aun cuando no están percibiendo los ingresos para ello.

"Creemos que el Estado tiene por delante la responsabilidad de generar incentivos y políticas de fomento específicos para que las pequeñas y medianas empresas y las cooperativas puedan continuar prestando servicios, de manera de equilibrar la cancha frente a la concentración y las asimetrías que arrastra el mercado local, asegurando una mayor competencia en beneficio de los usuarios", apuntó Ariel Graizer, presidente de CABASE.

En relación a este punto, Ambrosini, del Enacom, indicó que se avanza en el diseño de créditos a tasa subsidiada muy atractiva para este segmento en conjunto con el Banco Nación y el BICE.

Alentar la inversión

Los grandes prestadores también coincidieron en la necesidad de avanzar en la definición de políticas públicas de largo plazo. Valorizaron las inversiones realizadas en los últimos años y señalaron que de no ser por ellas, las redes no hubieran respondido como lo hicieron.

Las inversiones previstas por Telecom, Telefónica y Claro rondan los u$s2.000 millones para este 2020, monto que puede ser mayor o menor según la mayor o menos estabilidad y volatilidad de la economía. Un monto que es, al menos, 20% menor respecto a los desembolsos que venían realizando en años anteriores. La endeble macroeconomía argentina, las regulaciones de los últimos años y las situaciones particulares de las compañías explican parte de este desaliento inversor.

Las tres prestadoras coincidieron en la necesidad de contar con políticas de largo plazo que animen a las inversiones, como también en resaltar el rol que tomaron las telecomunicaciones en el contexto de pandemia.

"El principal desafío para todos los actores del sector, tanto públicos como privados, es poder construir una agenda con visión de largo plazo que permita llevar más y mejor conectividad a los argentinos, y de esta forma, acelerar el proceso de digitalización del país", señalaron desde Telefónica.

Agregaron que "el imperativo que tenemos por delante es fomentar el desarrollo del ecosistema TIC a través de políticas públicas que promuevan la competencia en las zonas rentables y la complementariedad en las zonas más relegadas".

Para Telecom, los nuevos comportamientos adquiridos en estos casi 60 días de cuarentena y el tráfico asociado a ellos llegaron para quedarse. Por esa razón, señalaron la necesidad de contar con "disponibilidad de más espectro dedicado a la telefonía móvil", como también "promover y facilitar la expansión de las redes mediante la instalación de infraestructura tanto móvil (antenas) como fija (fibra óptica)".

Estas decisiones "son factores clave en materia de políticas públicas para asegurar el ascenso a la conectividad, aún más relevante en un contexto de pandemia y aislamiento social", agregaron en la compañía de telecomunicaciones más grande de la Argentina.

Y agregaron que, así como  las inversiones se organizan "de manera modular y escalable para hacer frente a los vaivenes de la coyuntura macroeconómica, ahora estamos adaptándonos a esta emergencia sanitaria y lo que implica en materia de continuidad de la conectividad".

Desde Claro plantearon la necesidad de avanzar en "un plan nacional de conectividad post pandemia que estimule las inversiones en el sector, como también redefinir las altas cargas tributarias que pagan los usuarios para un servicio crítico y de consumo masivo, sobre todo para los sectores de más bajos ingresos".

Para esta empresa, la aceleración de demanda de conectividad requiere mayor infraestructura, tanto en la expansión de redes de banda ancha fija de fibra óptica como de la capacidad y cobertura 4G para las redes de telefonía móvil. "Todo esto implica mucha inversión de largo plazo y condiciones de rentabilidad adecuada", enfatizaron las fuentes de la operadora.

También sesión virtual

En la última semana, casi como una previa de la celebración mundial del día de internet, la Argentina asistió a un hecho inédito: el Senado sesionó por primera vez en modo virtual, aun cuando Cristina Fernández, los jefes de bloques y diversos asistentes estuvieron presentes en el recinto.

Ese acontecimiento mostró no sólo que la calidad de la conectividad no es pareja en el país – a algunos legisladores se les cortaba la comunicación- sino también el gran desconocimiento de muchos de ellos sobre el rol de las telecomunicaciones -que parece haber sido descubierto en este 2020 porque hubo una pandemia- y también sobre cómo funciona la industria, y cómo se ha ido transformando en la última década.

Es una de las razones por la que tanto las operadoras como las cámaras empresarias reiteraron e insistieron en la definición de políticas de largo plazo que garanticen la sustentabilidad de las compañías a fin de avanzar en una mayor y mejor cobertura de servicios.

"En lo inmediato, vemos con preocupación la acumulación de esfuerzos que se le están pidiendo o se pretenden de la industria, los que tendrán un efecto directo sobre la capacidad y tiempo para reanudar las inversiones", alertaron desde Claro

"La conectividad es parte de ser ciudadanos. Sin conectividad no se puede acceder a los organismos de seguridad social, como la ANSES, que es el primer sitio al que la gente accede cuando se habilita internet en su localidad", sostuvo Marina Rosso Siverino, vicepresidenta del Departamento Técnico del Centro Argentino de Ingenieros (CAI).

Para la especialista la conectividad debe llevar a la equidad. "Todos necesitamos los mismos dispositivos de acceso y ancho de banda. No se puede seguir invirtiendo y regulando en función de en qué lugar de la pirámide está el ciudadano porque, si no, seguirán los mismos conectados y los mismos desconectados de siempre".

En cuanto a la necesidad de llegar a los lugares menos favorecidos, el presidente del Enacom indicó que se está avanzando en acuerdos, aun cuando hay "lógicas diferencias de visión", entre los distintos actores del sector de las telecomunicaciones.

Destacó, en ese sentido, el convenio celebrado entre los principales prestadores y ARSAT para respaldarse ante eventuales caídas que, hasta ahora, no sucedieron. Un camino que también se transitó junto a los ministerios de Educación y de Salud y de las provincias para garantizar la conectividad.

Ese modelo de co-gestión es compartido en Telefónica, donde se pronunciaron a favor de que todos los actores del ecosistema, públicos, privados, grandes, chicos, cooperativas y cámaras, tengan voz y voto en la definición de políticas regulatorias que contemplen conectividad, espectro, tributos, ordenanzas e impuestos.

En Telecom resaltaron el adelanto de las tareas planeadas para este año además de sumar obras adicionales para incrementar la capacidad de las redes y sistemas a fin de brindar los servicios con la mayor calidad posible.

Claro concluyó que el gran desafío para todas las partes "será construir un marco de sustentabilidad para las telecomunicaciones en el nuevo contexto del país y la economía mundial, lo que entendemos se logrará con esfuerzo y diálogo".

 

COMPARTIR:

Comentarios