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22 de marzo de 2020

Cuarentena por coronavirus: la historia no oficial del incesto que cuenta la Biblia

“Lot y sus hijas” es una obra de 1565 que muestra un episodio controvertido: un padre con sus hijas. El pintor, Jan Massys, tal vez proponga que Lot tuvo algo que ver.

Por qué lo recomendamos: Porque el cuadro cuenta una historia en un gesto y, como quien no quiere la cosa, plantea dudas sobre el relato blíblico. Es decir, abre paso a la libre interpretación, al pensamiento propio: no es poca cosa.

La historia se sabe: Lot huye de los fuegos de Sodoma con sus hijas. A ellas les espera un destino de soledad y deciden que mejor tener un hijo: el único hombre a mano es el padre. Y bueno: lo emborrachan y una noche una, otra noche la otra. "Las dos concibieron de su padre", dice el Génesis, aunque él -ay, el alcohol- ni enterado. La biblia lo absuelve por eso: no sabe. El pintor duda.

Lot ss el mismo hombre que, antes de tener que dejar "la ciudad del pecado", ha ofrecido a esas hijas para el apetito sexual de una banda de señores que, en realidad, buscaban a unos ángeles que Lot había alojado en su casa. "He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las sacaré fuera, y haced de ellas como bien os pareciere; solamente que a estos varones no hagáis nada", les dice. Un encanto de padre.

Massys, el pintor, había nacido en 1509 en Amberes -hoy, Bélgica- y en 1544 lo echaron de la ciudad por ser protestante, es decir, por defender la lectura propia sobre los textos sagrados.

En su cuadro sobre la historia de Lot y sus hijas todo está contado en los ojos: los de ella -¡desnuda de la cintura para arriba, ya no es una hija sino una mujer en plena conquista sexual!- son astutos. Él mira para otro lado. Abiertos los ojos, pero sin ver lo evidente: la desnudez, el gesto, lo que se le propone.

Del lado de ella, en el cuadro, está el fuego en que arden los pecadores. Del lado de él, el futuro de virtud y aguas cantarinas. Pero la mano de Lot en la cintura de la hija, claro, ya es la mano de un hombre que sabe el paso siguiente. ¿O la de un borracho?

La historia bíblica está en el Génesis, el cuadro en Bruselas pero también se lo puede ver acá, en el sitio del museo. Y después de meterse en ese museo vale la pena ir cuadro por cuadro. 

 

 

 

 

 

Fuente: Clarin

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