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SALUD

1 de febrero de 2020

Diez cosas que no sabías sobre la dieta cetogénica

La dieta cetogénica, muy popular.

Más allá de que hoy se cuenta con mucha información sobre salud, falta información sobre estas pautas alimentarias. Aquí, los principales aspectos.

A pesar del increíble acceso a la información con el que cuenta hoy la sociedad en temas relacionados con la salud, la dieta cetogénica aún suscita muchas incógnitas entre la población general. Aquí, estos 10 items recogen los puntos más desconocidos.

La dieta cetogénica hace entrar al cuerpo en un estado de cetosis

La cetosis hace referencia a un estado fisiológico cuyo objetivo es generar una situación de cetosis (formación de cuerpos cetónicos) similar a la del ayuno. Ésta se logra o a través de un aporte insuficiente de alimentos (la cantidad de energía de la dieta es menor que la requerida) o mediante una restricción de alimentos ricos en glúcidos (carbohidratos), y consumiendo alimentos ricos en proteínas o en grasas.

Existen muchas dietas cetogénicas y no todas ofrecen los mismos resultados

Las hay que son altas en grasas, bajas en grasas, muy bajas en grasas, hiperproteicas o normoproteicas. Se pueden plantear un sinfín de combinaciones que permitan llevar al cuerpo a ese estado de cetosis, pero no todas son efectivas y seguras en el tratamiento del exceso de peso, por lo que en estos casos, es importante ponerse en las manos de un médico experto. Por ejemplo, las dietas hiperproteicas (hiper -en exceso-) pueden causar una sobrecarga de proteínas en el organismo, mientras que las que son altas en grasas, podrían llevar al paciente a problemas de carácter cardiovascular, como la hipercolesterolemia. Por lo general las normoproteicas (muy bajas en grasas), dan excelentes resultados.

La dieta cetogénica, bajo control médico y pautada por profesionales, es saludable

La dieta cetogénica ha mostrado buenos resultados en materia de pérdida de peso tanto a corto como a largo plazo, y permite al paciente salir antes y por más tiempo del rango de obesidad en comparación con la dieta hipocalórica1. Ya a partir de los 2 meses, el grupo de dieta cetogénica presenta una media de IMC fuera de obesidad (IMC < 30 kg/m2), mientras que el grupo de los pacientes de la dieta hipocalórica no lo consigue en ningún momento del tratamiento.

No provoca pérdida de masa muscular, sino que la preserva mejor que la dieta hipocalórica

Según un reciente estudio, CetoPnK, publicado en The Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism, cuyo objetivo era evaluar los cambios inducidos por la dieta cetogénica baja en grasa de PronoKal Group en la composición corporal de pacientes obesos a través de tres metodologías diferentes, por cada 20 kg perdidos con esta dieta cetogénica baja en grasas, solo 1 kg es de músculo (5%); mientras que con la dieta hipocalórica, el 25% del peso perdido corresponde a masa magra/músculo.

Hoy en día la dieta cetogénica tiene múltiples aplicaciones en tratamientos para la salud

Las dietas cetogénicas alta en grasas y proteínas y bajas en carbohidratos se han mostrado efectivas en el tratamiento de la epilesia. En la actualidad se están investigando también sus beneficios en la mejora del rendimiento escolar o en el campo de las adicciones.

No provoca daño en riñón o hígado

Todo lo contrario. Se ha detectado que determinadas dietas cetogénicas mejoran algunas patologías como el hígado graso y por ende, ofrece al paciente una recuperación de las funciones del órgano afectado y una mayor estabilidad en los parámetros analíticos.

La dieta cetogénica puede ser muy efectiva en la eliminación de la grasa localizada

Debido a la especifidad que muestra esta dieta por la grasa, es especialmente buena en tratamientos que requieran la eliminación de grasa localizada, por ejemplo, la de la zona abdominal que es muy perjudicial para la salud.

Se utiliza en el ámbito médico desde hace más de 40 años

La dieta cetogénica no es algo nuevo. Fue un término acuñado por Russell M. Wilder en 1921 . Más tarde, en 1971, la tesis “Ayuno Proteinado” del Prof. Blackburn otorgó el fundamento científico de lo que acabó siendo una tipología de dieta cetogénica, en esta ocasión basada en el control estricto de la cantidad de proteínas que ingiere el paciente. Tres años más tarde, en 1974, médicos americanos empezaron ya a utilizar esta dieta, por lo que cuenta con casi de 100 años de historia y más de 40 como tratamiento.

Hace entrar al cuerpo en un estado de cetosis, no de cetoacidosis

No tienen nada que ver. Mientras que la cetosis es un proceso metabólico natural que, controlado, favorece a una rápida pérdida de peso, la cetoacidosis es una enfermedad que aparece mayoritariamente en pacientes con diabetes debido a un exceso de ácidos y cuerpos cetónicos en la sangre.

Provoca efectos euforizantes, que motivan a seguir con el tratamiento, y no se pasa hambre

Al cabo de 24 horas de no ingerir sustancias que proporcionen energía, el cuerpo inicia un proceso mediante el cual empieza a utilizar la energía que tiene almacenada en sus reservas de grasa. Esta situación genera en el paciente una sensación psicoestimulante que le motivará a seguir la dieta y evitará que pase hambre.

 

 

Fuente: Ambito

 

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