Martes 28 de Septiembre de 2021

22.9°

Despejado

BOLIVIA

22 de noviembre de 2019

Una inesperada foto de Evo Morales con Pablo Escobar y el "Chapo" Guzmán revoluciona las redes

Una campaña coordinada con miles de nuevas cuentas de Twitter contra Morales, lava la imagen internacional del golpe en Bolivia

El golpe de Estado para expulsar a Evo Morales del gobierno de Bolivia está apoyado por una campaña de lavado de imagen en redes sociales, dirigida a desinformar sobre todo a ciudadanos de países del exterior.

La maniobra se vale de decenas de miles de cuentas de Twitter creadas en apenas dos semanas (más de 23.000 dadas de alta entre los días 11 y el 12, inmediatamente después de la salida de Morales) que se están usando para aumentar la sensación de apoyo a los líderes opositores, atacar al exmandatario y ayudar a propagar desinformación sobre él en otros países.

El uso de bots (cuentas falsas en redes sociales operadas de forma automática) y cyborgs (cuentas falsas gestionadas por una persona que maneja manualmente decenas de ellas) está muy extendido en Latinoamérica. Las operaciones de "guerra sucia" para manipular la opinión pública a través de Internet son frecuentes.

En el caso del golpe de Estado contra Morales en Bolivia, existen indicios suficientes para señalar la existencia de una maniobra coordinada en redes sociales para influir en la conversación internacional e imponer la narrativa de que no ha existido golpe de Estado, y que Morales tuvo que abandonar el país por fraude electoral y por estar vinculado al narcotráfico.

Las protestas en las calles contra Morales comenzaron el 21 de octubre, un día después de la celebración de elecciones en el país. Seguidores del expresidente y bolivianos críticos con su mandato se echaron a la calle entre acusaciones de fraude electoral. La tensión se fue elevando durante tres semanas y el conflicto creciente entre ambos grupos y las fuerzas policiales provocó ya varios muertos. Durante este largo período de convulsión social en Bolivia no se detecta un crecimiento de usuarios de las redes sociales.

Finalmente, el 10 de noviembre, un informe preliminar de la Organización de Estados Americanos (OEA), detecta indicios de fraude electoral y recomienda una nueva convocatoria de elecciones. Morales acepta la petición, pero el líder de la ultraderecha, Luis Fernando Camacho, pide su renuncia.

Las protestas se tornan en violencia y amotinamiento policial. El Ejército se pone del lado de la oposición y exige la dimisión del presidente. Horas más tarde, Morales comunica que deja el poder y abandona La Paz. Jeanine Áñez, vicepresidenta segunda del Senado, se autoproclama presidenta.

En los dos días siguientes, 11 y 12 de noviembre, se crean 23.900 cuentas de Twitter que nutren la comunidad de seguidores de Camacho. En apenas unos días pasa de tener 2.000 seguidores a más de 135.000.

Un fenómeno similar ocurrió con Áñez, que pasó de 8.000 a 168.000 seguidores, 22.000 de los cuales se dieron de alta entre el día 11 y 12. Eldiario.es comprobó que esta cifra coincide en las bases de datos de hasta cuatro investigadores diferentes, tanto españoles como latinoamericanos.

Según los datos publicados por el argentino Rodrigo Quiroga, miembro del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (COCINET) y docente universitario, 52.412 de los perfiles que siguen a Camacho se crearon en los últimos 15 días. En el caso de Áñez, sus seguidores "novatos" ascienden a unos 42.000.

COMPARTIR:

Comentarios