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4 de noviembre de 2019

Las personas con autismo tienen un cerebro más simétrico

Las personas que con trastorno del espectro autista (TEA) tienen un cerebro más simétrico que el resto.

Al contrario que en las personas sin este trastorno, en el que las mitades izquierda y derecha de nuestros cerebros se desarrollan de manera diferente, ya que cada hemisferio se ‘especializa’ en ciertas funciones, en el caso del autismo los hemisferios cerebrales izquierdo y derecho del cerebro son de hecho más similares en personas con autismo.

Sin embargo, en la mayoría de las personas, el hemisferio izquierdo, que controla la mano derecha, es dominante para el lenguaje. Pero la asimetría cerebral a veces se ve afectada en personas con trastornos del desarrollo o psiquiátricos como el autismo, que se caracteriza por una capacidad social deteriorada, conducta repetitiva e intereses restringidos.

«Estudios anteriores han sugerido que las personas con trastorno del espectro autista tienen menos probabilidades de tener las asimetrías típicas para el dominio del lenguaje o la preferencia de las manos. Sin embargo, no ha quedado claro si la asimetría de la anatomía del cerebro se ve afectada en el autismo, porque diferentes estudios han reportado diferentes hallazgos», explica Merel Postema, del Instituto Max Planck (Alemania) y autor de un estudio que se publica en Nature Communictaions.

Las diferencias muy pequeñas en la asimetría cerebral entre las personas afectadas y los controles significan que los cambios de la asimetría cerebral no serán útiles en términos de predicción clínica

Los científicos, que forman parte del consorcio internacional de investigadores del cerebro ENIGMA, hicieron un estudio a gran escala, basado en escáneres cerebrales que se recogieron en diferentes países durante más de 20 años. Se trata del estudio más grande al usar datos de escaneo cerebral de 1.774 personas con autismo y 1.809 controles sanos.

El equipo descubrió que los hemisferios cerebrales izquierdo y derecho del cerebro son de hecho más similares en personas con autismo. En otras palabras, las personas con TEA tenían menos asimetría cerebral.

La asimetría reducida se encontró principalmente para el grosor cortical, en varios lugares de la superficie del cerebro. En el cerebro sano, el grosor de la corteza cerebral (la capa delgada de materia gris que cubre el cerebro) difiere entre los hemisferios izquierdo y derecho. Es importante destacar que las diferencias anatómicas no dependían de la edad, el sexo, el coeficiente intelectual, la gravedad de los síntomas o el uso de medicamentos.

 

 

Fuente: Nature Communictaions

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