Los padres de Vincent Lambert decidieron dejar de luchar contra la Justicia y su propia familia. Finalmente, el matrimonio anunció que permitirán que desconecten a su hijo, que se encuentra en estado vegetativo desde 2008 tras haber sufrido un traumatismo craneoencefálico. El caso convirtió en símbolo del debate sobre la eutanasia en Francia.

"Su muerte es inevitable. Le ha sido impuesta tanto a él como a nosotros. Aunque no la aceptamos, solo podemos resignarnos", anunciaron en un comunicado. En ese sentido, informaron que abandonarán la lucha legal que mantienen con su nuera y seis de sus hijos, que hace tiempo insisten por darle una muerte digna al joven enfermero que quedó tetrapléjico.

La noticia se dio a conocer este lunes, a una semana de que el médico de Vincent haya decidido una vez más frenar con los tratamientos que lo mantienen con vida. Esta vez, Viviane y Pierre Lambert aceptarán la decisión de los profesionales y no interpondrán ninguna apelación judicial.

El Tribunal Supremo de Francia ya los había dejado sin opción, ya que los jueces rechazaron todas sus presentaciones que insistían en no desconectarlo. "No tenemos más recursos y ya es demasiado tarde. Vincent se está muriendo", sostuvieron sus padres.

El abogado del matrimonio, Jean Paillot, adelantó que cuando llegue el momento "los responsables de la muerte de Vincent Lambert tendrán que rendir cuentas". En ese sentido, explicó que denunciarán al médico del joven y a todo el equipo de cuidados paliativos del centro de salud por "tentativa de homicidio voluntario".

Vincent sufrió un accidente de tránsito en 2008 cuando viajaba por una ruta. El incidente lo dejó tetrapléjico y totalmente dependiente de la asistencia mecánica. En 2011, los especialistas le detallaron a su familia que no había posibilidad de mejora. Y en 2014, finalmente, confirmaron que su estado ya había pasado a calificarse como vegetativo.

Desde que los médicos anunciaron que ningún tratamiento cambiaría su estado, la esposa del joven y seis de sus hermanos comenzaron una lucha legal para desconectarlo y darle "una muerte digna". Sin embargo, los padres los acusaron de "querer asesinarlo".

Como Vincent no había dejado manifestado por escrito su voluntad sobre cómo continuar o no con su vida asistida, la situación quedó en manos de la Justicia. Ahora, Viviane y Pierre aceptaron que la muerte de su hijo es inminente.

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