Miércoles 5 de Octubre de 2022

  • 24.9º

24.9°

EL TIEMPO EN TUCUMAN

UNT

28 de marzo de 2019

Se recibió de bailarina en la UNT y conto su padecimiento

Cecilia Mariel Cáceres se graduó hace cinco años y, ya sin temor a represalias, detalló desde su cuenta de Facebook oscuros pormenores que le tocó vivir durante el cursado de la carrera de Danza Contemporánea que dicta la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Tucumán.

La publicación, realizada este martes "celebrando" que al fin la egresada hace más de cinco años consiguió que le entregaran su título universitario, tiene cientos de comentarios y demostraciones de apoyo, y está siendo rápidamente compartida a través de las redes sociales.

La carta abierta se titula "Al fin, hoy recibo mi título!", y dice lo siguiente:

Algo que me gustaría que todos sepan, especialmente quienes piensan estudiar en la #facultaddeartes #unt #danzacontemporanea

1- Espere más de 5 años que llegue mi título.

2- Son contados con los dedos de una mano los buenos docentes. (Viví muchas injusticias, diferencias, faltas de respeto, daño psicológico).

3- Jamás contamos con un lugar donde cambiarnos, hasta tuve que hacerlo en el pasillo o adentro de un baño químico.

4- Muchas materias que figuran cuatrimestrales en el plan de estudio se cursan de forma anual, porque sí.

5- Nunca me dieron donde hacer la residencia, y cuando pregunte xq a mi compañero varón si, me respondieron que xq pagó derecho de piso.

6- Conseguir los programas de algunas materias es una misión imposible.

7- No todas las materias tienen profesores.

8- Cuando presenté por escrito una nota en mesa de entrada con quejas y exigencias muy justas, lo hicieron desaparecer.

9- Dato curioso: no son más de 10 egresados del segundo título (profesorado), por lo menos en los últimos 10 años. Y créanme que somos muchas las que quisimos e intentamos terminar pero nos hicieron la vida imposible.

10- Muchas materias teóricas se dictaban en un salón donde no había sillas, teníamos que sentarnos en el piso (siempre sucio, hasta llegó a haber pulgas).

11- Muchas, muchas veces los profesores no iban a dar clases pero sí firmaban el libro de asistencia.

12- Mientras rendía un examen final la profesora me gritaba que odiaba a las de piernas largas y que siempre les metía la goma. La misma que una vez me dijo que las santiagueñas son todas putas. Y que nos hacía copiar clases de videos.

Y podría seguir y seguir... y detallar miles de malos momentos... profesores que buscan derrumbar la autoestima, que saben poco y nada, que son hirientes, que tienen preferidos o acomodados y lo hacen evidente.

Gracias Facultad de Artes, también hubo mucho bueno, mis amigos Dani Pau y Pame, unos 4 o 5 profesores que disfrute tanto! Me enseñaste con tantos malos ejemplos a superarme, y a saber bien que no hacer, como no quiero ser, y a donde no volver.

Que hoy este cuento tenga final feliz!!! Todo esto ya no me genera enojo, pero quiero que se sepa!

COMPARTIR:

Comentarios