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15 de diciembre de 2018

Al Ain tenés rival, River

El anfitrión venció 3-0 con mucha superioridad al Esperance de Túnez, campeón de Africa, y será el equipo que se medirá con los de Marcelo Gallardo en el debut de los de Núñez en el Mundial de Clubes, el martes.

Hay que ver a los hombres con sus túnicas cantando, subiendo y bajando sus teléfonos, exultantes, felices. Mismo en el palco principal del Hazza Bin Zayed Stadium, donde Gallardo y el resto de la delegación se encontró con un equipo de blanco, el local, el Al Ain, que lo empezó a ganar en el arranque, dio otro zaprazo con una contra genial para el 2-0 y la estocada llegó en el segundo tiempo. Así se viene un rival de blanco el martes a las 13, como previa de lo que podría ser una final con el Real Madrid el sábado 22.

Al Ain viene corriéndola de atrás, remontando un 0-3 en el primer partido. Y contra los tunecinos del Esperance fue mejor de principio a fin, con el estímulo que contagió su gente. Claro que eso no es presión para River, el ambiente es más festivo que de olla a presión que se puede sentir en un estadio sudamericano, como en Brasil.

¿Qué es este equipo de Emiratos Arabes Unidos que ganó bien y tendrá por delante el partido más importante de su historia? Un equipo que se para con un 4-4-2 bien marcado, con un líder en el fondo como el veterano capitán Ismail Ahmed, el segundo central, la voz de mando; un doble cinco que las pelea todas (Doumbia y Barman) y dos delanteros movedizos, el brasileño Caio (hecho en Japón, falló en la definición) y Elshahat, que juega en la selección de Egipto. Al Ain no jugó con un 9 como faro ya que al banco fue el mundialista Berg (venía de estar engripado), que estuvo para Suecia en el Mundial, y entró en el final.

Un gol fue de cabeza, con la gran complicidad del arquero tunecino. El segundo fue una gran contra, con tres toques y una definición de museo de Elshahat, y el tercero fue también una gran jugada colectiva que terminó con pase de Caio a Alhbabi para un festejo grupal a pura fiesta.

Lo que vieron los jugadores de River es además un equipo aguerrido con el doble 5 metedor, corredor, entusiasta. Claro que, como explicaban desde el bunker millonario tras el partido del debut, saben que en el fondo no dan garantías. El Esperance arrancó rápido abajo, no supo apurarlo y le llegó poco, casi no probó al arquero que fue figura en el primer triunfo.

Está claro que Al Ain es de otra categoría, es el más grande de Emiratos Arabes, el que más títulos ganó, pero en otro tipo de fútbol. No hay que confiarse ni subestimar a nadie, ése es el mensaje en River. Que se va a encontrar con un equipo que también está de fiesta, que ya llegó demasiado lejos y no tendrá ninguna presión: la celebración final de los jugadores con la gente fue emotiva, fueron hacia la cabecera a compartir esa alegría, a puro canto compartido.. Pese a que River es mucho más en lo individual y en lo colectivo, a que hay una gran diferencia y se nota, no hay que descuidarse porque algo tienen. Y lo volvieron a demostrar.

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