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GRAN BRETAÑA

30 de octubre de 2018

Una mujer se golpeó la cabeza y ahora habla inglés por la mañana y alemán por la tarde

Su nombre es Hannah Jenkins y todo comenzó después de sufrir un accidente con su bicicleta. “Me sentía como si me hubiera despertado en un país extranjero”, comentó.

La pareja de Hannah Jenkins no entendía absolutamente nada cuando ella le envió un mensaje de texto. Se dio cuenta de que algo no iba bien cuando del mensaje sólo comprendió dos palabras: perro y hospital.

Hannah había sufrido un accidente de bicicleta, se golpeó muy fuerte la cabeza y su cerebro le hacía hablar dos idiomas: inglés por la mañana y alemán por la tarde. No es algo que eligió ella, sino que le salía automáticamente.

Por eso Andrew Wilde, quien se encontraba en Estados Unidos, decidió llamarla a su teléfono pero no hubo respuesta. Tras ello, comenzó a llamar a los hospitales de Berkshire, Inglaterra, donde ellos vivían. Y emprendió su regreso al hogar.

Apenas llegó a Gran Bretaña, se encontró con que su pareja no era la misma. Hannah se despertó en el hospital sin saber donde estaba ni qué le había pasado: “Me sentía como si me hubiera despertado en un país extranjero y no podía entender por qué la gente no me hablaba en una forma que yo pudiera entender”.

Los médicos se encontraron ante la sorpresa de que le hablaban en inglés pero ella no entendía. Parecía que el accidente eliminó el idioma de su cerebro. “Los médicos no sabían que yo podía hablar alemán. Hasta que no hablé con mi hermana no se dieron cuenta”, contó ella, que aprendió el alemán de niña con su hermana.

“Era una regla que teníamos en casa, que cuando hablamos con la familia es siempre en alemán, para mantener el idioma fresco en la cabeza. No podía entender cuando alguien en el hospital me hablaba inglés. Mi cerebro había perdido la capacidad de entenderlo”. Según el especialista Colin Shieff, ella experimentaba algo conocido como pérdida del segundo idioma.

En un artículo publicado por la BBC, Hannah recibió el alta pero se enteró que esta lesión cerebral tardaría años en mejorar. Una vez con su pareja, tuvieron que idear un lenguaje de señas propio.

Han pasado tres años y la situación ha mejorado, pero aún tiene problemas para expresarse con el inglés: “Estoy bien por las mañanas, pero por la tarde la fatiga se impone y me pongo a pensar en alemán”.

“Creo que esa es la parte más difícil de aceptar. Es casi como si tuvieras que pasar por un proceso de duelo para despedirte de tu antiguo yo, antes de poder conocer al nuevo”, cierra Hannah.

“Nuestros cerebros son muy sensibles y cualquier cosa que pueda molestar a la computadora puede impactar potencialmente en las palabras que emite. No hay un algoritmo que pueda explicar que un daño específico resulte siempre en la pérdida de sustantivos alemanes o gramática inglesa, pero sí que perdemos partes”, explicó el neurocirujano Shieff.

 

 

Fuente: Mitre

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