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CRIMEN Y JUSTICIA

22 de diciembre de 2022

Condenaron a 15 años de prisión al ex policía “Churrasco” Sandoval por secuestrar y torturar a un militante peronista durante la última dictadura

La víctima fue Hernán Abriata, un estudiante de arquitectura de la UBA e integrante de la Juventud Universitaria Peronista. El Tribunal Federal N° 5 de la Ciudad de Buenos Aires acreditó el secuestró del 30 de octubre de 1976

El Tribunal Oral Federal N° 5 de la Ciudad de Buenos Aires condenó al ex miembro de la Policía Federal Mario “Churrasco” Sandoval a 15 años de prisión e inhabilitación absoluta por ser considerado coautor del secuestro y la desaparición forzada en 1976 de Hernán Abriata, un estudiante de arquitectura de 24 años que militaba en la Juventud Universitaria Peronista durante la última dictadura militar.

El condenado se desempeñaba en esa época como inspector de la fuerza policial, prestando funciones en la Superintendencia de Seguridad Federal. Tras el regreso de la democracia, decidió radicarse en Francia, donde consiguió la ciudadanía. En 2012 la Justifica Federal argentina solicitó un pedido de captura internacional y el país europeo accedió, en 2019 y por medio de un decreto del entonces Primer Ministro Édouard Philippe, a su extradición para que sea juzgado por sus actuaciones como integrante del Grupo de Tareas 3.3.3. de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) en el caso “Abriata”.

Durante el juicio oral, que culminó este miércoles, intervino el fiscal federal Leonardo Filippini, encargado de la acusación en los procesos por crímenes de lesa humanidad de la ESMA, quien estuvo secundado por la auxiliar fiscal Marcela Obetko. Ambos dieron por corroborados los hechos según los cuales “el 30 de octubre del 76, a las 02:30 de la madrugada, el Grupo Operativo GT 3.3.2., todos vestidos de civil (...) y fuertemente armados, se presentaron -mediante amenazas, instrusión sin orden y agresiones- en la vivienda de la calle Superí 2262″, dijo el fiscal durante el alegato que brindó en el mes de noviembre pasado.

“Quien atiende es el papá, Carlos Alberto Abriata, quien explicó que su hijo vivía con su pareja en otro domicilio y quien fue esposado y forzado a indicarles dónde estaba Hernan Abriata”, continuó el fiscal, cuya acusación requirió una pena de 20 años de prisión por considerar al ex policía como coautor de los delitos de privación ilegítima de la libertad y aplicación de tormentos en perjuicio del joven estudiante de la Universidad de Buenos Aires.

En esa misma instancia, la fiscalía relató que consecuentemente, a las 3 de la madrugada, el Operativo se dirigió al departamento del joven militante, ubicado en la calle Elcano 3235, del barrio porteño de Colegiales, en donde vivía con su esposa Mónica Dittman -quien también declaró en el juicio-, y donde golpearon la puerta y “lo detienen, lo esposan y se lo llevan como cautivo a la ESMA, en condiciones infrahumanas, siendo varias veces fue golpeado”.

Para llegar a esta conclusión, el Ministerio Público Fiscal se valió de lo comprobado en 2017 tras la investigación en la causa “ESMA Unificada” y recabó, además, información a través de testimonios de la familia -presentes cuando el Grupo de Tareas fue a buscar a Hernán al primer domicilio- y de dos testigos sobrevivientes de aquel centro clandestino de detención, quienes pudieron identificar a “Churrasco” por su estadía allí.

“Se resuelve condenar a Mario Alfredo Sandoval a 15 años de prisión e inhabilitación absoluta por ser considerado autor penalmente responsable de los delitos de privación ilegítima de la libertad, agravada por su condición de funcionario público, y por la imposición de tormentos en perjuicio de un perseguido político”, informó el TOF.

El Tribunal Federal N° 5 porteño estuvo compuesto por los jueces Fernando Canero, Daniel Horacio Obligado y Adriana Palliotti, quienes calificaron a los hechos analizados como imprescriptibles en tanto son considerados crímenes de lesa humanidad. Además, dieron por cierto que “Hernán Abriata tenía 24 años, se había casado recientemente, era estudiante de la carrera de arquitectura y militaba en la Juventud Universitaria Peronista”, según señala una fuente oficial del Ministerio Público Fiscal.

De acuerdo a un comunicado de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, “durante sus primeras semanas de cautiverio, pudo comunicarse por teléfono con su familia en una oportunidad y le envió una carta a su esposa. La familia recibió otros dos llamados de una persona que les informaba cómo se encontraba. En diciembre de 1976, dejaron de tener noticias y aún permanece desaparecido”.

Por su parte, el condenado había negado cualquier tipo de responsabilidad en su última declaración indagatoria durante el pasado mes de octubre. Ahora sólo resta conocer los fundamentos que sustentan la sentencia, los cuales serán expuestos el próximo 23 de febrero de 2023.Infobae

 

 

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