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20 de diciembre de 2022

Incidentes en el desalojo del Obelisco: la policía se enfrentó con algunos hinchas

Los efectivos buscaban desalojar a los que quedaban tras la desconcentración. Los fanáticos restantes arrojaron objetos y las fuerzas respondieron con represión y balas de goma.

Finalizando la desconcentración en el Obelisco de la Ciudad de Buenos Aires, un reducido grupo de hinchas que quedaban se enfrentaron con la policía. Al intentar desalojarlos del monumento en el centro porteño, los últimos fanáticos empezaron a arrojarle objetos a los efectivos, que respondieron con represión y disparos de balas de goma.

Según se pudo conocer, un equipo de bomberos ingresó al interior del Obelisco a rescatar a las personas que quedaban dentro con una escolta de policía. Representantes de la Policía de la Ciudad le informaron al medio IP que, ante la presencia de la escolta, unos pocos manifestantes comenzaron a arrojarles objetos y eso desencadenó la respuesta de las fuerzas.

También confirmaron que las cuatro personas dentro del Obelisco quedaron detenidas. A su vez, informaron que se registraron ocho heridos de bomberos y policías.

Posteriormente, en televisión se pudo ver a infantería avanzando por la 9 de Julio en dirección a Constitución. Las imágenes captaron heridos por las balas de goma, hinchas roseados con gas pimienta y detenciones.

La movilización más grande de la historia

Entre 5 y 6 millones de personas salieron a las calles este martes para agradecerle a la Selección Argentina la obtención de nuestra tercera Copa del Mundo. Lionel Messi y la Scaloneta tuvieron que terminar su caravana de celebración este martes con un sobrevuelo en helicópteros sobre una Buenos Aires desbordante de la manifestación más grande que se haya visto en nuestro país.

Al cabo de casi cinco horas de recorrido en un autobús descapotable que se movía prácticamente a paso de hombre, los jugadores renunciaron a proseguir por tierra su trayecto que había comenzado en el predio de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) en Ezeiza, periferia de Buenos Aires.

La zona del Obelisco, en la avenida 9 de julio, tradicional lugar de celebración futbolística, se vio desbordada por millones de personas, lo que empujó a muchos aficionados a desplazarse hacia la cercana Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada, sede de la presidencia.

"Los Campeones del Mundo están sobrevolando todo el recorrido en helicópteros porque se hizo imposible seguir por tierra ante la explosión de alegría popular. Sigamos celebrando en paz y mostrándoles nuestro amor y admiración", anunció Gabriela Cerruti, portavoz de la Presidencia, en su cuenta Twitter. El presidente de la Nación, Alberto Fernández, dio su propio mensaje luego y aseguró que este "diciembre distinto" quedará "para siempre en nuestros corazones".

Pero el recorrido finalmente fue solo aéreo y ya los jugadores regresaron al predio de la AFA, su lugar habitual de concentración. Antes, la televisión había mostrado imágenes de dos jóvenes que se lanzaron de un puente al paso de la caravana: uno cayó dentro del autobús y otro entre la multitud.

Aunque la gente mostró una cierta decepción de que los jugadores no entrasen al centro de Buenos Aires, igualmente continuaron celebrando el triunfo en las calles y las multitudes desconcentraron tranquilas, salvo excepciones. Hasta el momento, en la jornada solo se registraron ocho internaciones por politraumatismos, ninguno de gravedad.

Tras el regreso al predio de la AFA, los deportistas saludaron a la gente desde sus redes sociales y partieron a sus hogares. Messi, Dybala y Di María fueron vistos arribando a Rosario.

"Me hubiera gustado que terminara de otra forma. Se subestimó lo que podía llegar a pasar. Solo una persona que no conoce lo que es el fútbol para el pueblo argentino podía llegar a pensar que esto no estaba dentro de lo posible. Me parece que si se hubiera organizado mejor se podría haber hecho de otra forma", dijo Román García, empleado administrativo de 38 años.

Para muchos, el tercer campeonato mundial logrado por la albiceleste obró como un bálsamo para los complicados momentos que vive el país. "Estoy muy contenta de que la selección haya ganado. Es muy importante para nuestro país. Más allá de los malos momentos, es un año que vamos a empezar con la victoria de Argentina y eso nos hace sentir bien", dijo a la AFP Marta Acosta, de 35 años.

Muchos de los fanáticos que celebraron vinieron de otras ciudades, tan lejos como Bariloche (en la Patagonia, sur), o de Rosario, y de las ciudades de la periferia de Buenos Aires. Este martes fue decretado feriado nacional para facilitar la participación en la fiesta multitudinaria, en un día soleado del inicio del verano austral.

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