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EL TIEMPO EN TUCUMAN

JUSTICIA

7 de diciembre de 2022

Finaliza el juicio por abuso sexual de José Orellana

El episodio denunciado ocurrió en 2016 en el despacho del entonces diputado nacional. Aunque inicialmente Agustina Poch, que tenía 21 años cuando sufrió el incidente, no quiso ir ante la Justicia pero luego se animó a contar todo lo que había sufrido.

El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 28 de la Ciudad de Buenos Aires dará a conocer este miércoles el veredicto en el juicio al intendente de Famaillá, José Orellana.

El funcionario fue acusado de haber abusado sexualmente de Agustina Poch, quien hace seis años y que por esos días tenía 21 años, trabajaba como asesora de la exdiputada Gabriela Troaino en el Congreso de la Nación.

Se trata de la primera vez que se lleva a un exrepresentante de la Cámara de Diputados al banquillo de los acusados.

El debate está a cargo de los jueces Carlos Mariano Chediek, Carlos Alberto Rengel Mirat y Federico Marcelo Salvá.

El viernes fue la audiencia de los alegatos finales, en la que cada una de las partes expuso durante 40 minutos. Los primeros en tomar la palabra fueron los abogados de la querella, quienes plantearon “que se trató de un hecho de violencia institucional, además de un abuso sexual hacia Poch” y pidieron que se condene a Orellana a la pena de cuatro años de prisión efectiva, según detalló a TN Sofía Morandeira, una de las letradas del equipo.

Luego fue el turno del fiscal, que realizó un análisis pormenorizado de toda la prueba expuesta en el debate y solicitó que se condene a Orellana a la pena de tres años y seis meses de prisión -también de cumplimiento efectivo- y sumó la pena de inhabilitación perpetua para el ejercicio de funciones públicas.

Por último, los abogados de Orellana hicieron un planteo de nulidad de los alegatos de la querella y pidieron la absolución del intendente de Famaillá, que estuvo presente en el tribunal.

Agustina, en cambio, no asistió personalmente para “no cruzarse con el imputado”, pero presenció los alegatos a través de la plataforma Zoom. Hoy también estará conectada para escuchar el veredicto final.

“Es la única manera para evitarle una situación que no quiere atravesar”, sostuvo Morandeira y precisó que la mujer no quiso hablar durante el proceso judicial para resguardarse.

La letrada detalló que para la víctima “fueron años muy largos, de mucha lucha y muy intensos”.

“Gracias a que Agustina tuvo una entereza y valentía muy grande, pudo darle continuidad a la lucha. Esperemos que todo salga como esperamos”, afirmó la letrada en la previa.

El abuso sexual denunciado

El abuso denunciado ocurrió durante el mediodía del 11 de noviembre de 2016. En un primer momento, la víctima aparecía en los medios de comunicación con un pseudónimo y luego decidió dar a conocer su identidad, momento en que aprovechó para relatar en primera persona lo que vivió.

La chica contó que ese día recibió un llamado desde el área de seguridad, en el que le avisaron que no podían contactarse con la oficina de Orellana. El motivo es que había personas que querían verlo y necesitaban reportarlo.

Es por ello que Poch ingresó al despacho. Una vez adentro, el político comenzó a propasarse. No solo la agarró de las manos y le hizo comentarios fuera de lugar, sino que también acercó su cuerpo al de ella y tuvo actitudes no consentidas.

“Seguro que nadie te besó así, ¿no?”, contó ella que le dijo mientras se propasaba. Poch salió espantada y rápidamente tomó dimensión de lo que había sucedido; por eso acudió rápidamente a Troiano para contarle el aberrante hecho. “Yo estaba de viaje, la llamé por teléfono y me la encontré llorando, encerrada, desesperada. Le dije que se vaya de ahí y que busque a alguien que la acompañe porque era viernes y en general en la cámara los días viernes no hay mucha gente”, contó Troiano en diálogo con La Nota Tucumán.

El acusado, días después, le envió mensajes y le pidió que no hiciera la denuncia porque podría traerle problemas. “Lo único que te pido si es cierto que hay denuncia, que no me perjudiques porque yo tengo familia y en mi cargo complica todo. Gracias de corazón”, decía el mensaje de WhatsApp.

Sin embargo, la denuncia no lo complicó: Orellana terminó su mandato como diputado nacional por Tucumán del exFrente para la Victoria -pese a los proyectos presentados para suspenderlo-. Incluso, él siempre negó los hechos y sostuvo que se trataba de una “operación política”. En 2019 fue elegido en las elecciones locales como intendente de Famaillá.

Agustina padeció trabajar en el mismo lugar que su abusador. Durante meses hacía todo tipo de maniobras para evitar cruzárselo hasta que dejaron de compartir edificio.

Aunque había sido sobreseído en primera instancia, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional ordenó en 2020 el procesamiento de Orellana por considerarlo “autor penalmente responsable del delito de abuso sexual”. Ese mismo año, la Comisión de la Mujer de la Cámara de Diputados de la Nación decidió realizar una reparación histórica a Agustina y la incorporaron al Departamento de Géneros y Diversidad Sexual de la Cámara por sus conocimientos en el área de la Sociología.

Por otro lado, remarcó la gran responsabilidad de los tucumanos que acuden a recibir su vacuna correspondiente: “Se duplicó la concurrencia en los vacunatorios, teníamos promedio 1800 personas que se vacunaban, ahora tenemos entre 3600 y 3800 personas que se vacunan por día. Hemos notado que hay mayor afluencia porque hay una percepción del riesgo. Están haciendo lo correcto, porque de esta manera lo más probable es que pasemos unas fiestas tranquilos y en familia».

Y finalizó con algunos indicadores del gran avance de la campaña de vacunación contra el coronavirus en nuestra provincia: “Tenemos el 94% de la población general (desde los tres años en adelante) con una dosis, el 84% con dos dosis y la población que tiene más de 50 años tenemos más de 66% de las personas vacunadas. Esa es una buena cifra y además tenemos que sumar a todas las personas que se han contagiado, o sea acá hay una inmunidad que se genera por la vacuna y por la enfermedad. Tenemos aproximadamente el 90% de nuestra población que o está vacunada convenientemente o tuvo COVID y eso nos genera esta situación epidémica de tranquilidad, porque a pesar de la cantidad de casos que hay no tenemos pacientes internados con respirador por COVID ni en sanatorios privados ni en hospitales públicos. Y la otra buena noticia, creo la mejor de todas, es que no tenemos fallecidos desde el 1 de octubre”.

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