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4 de agosto de 2022

Massa, entre el Cavallo exitoso de 1991, el echado en 2001 o el Juan Carlos Pugliese de la hiperinflación de 1989

La llegada de Sergio Massa al ministerio de Economía se produce en uno de los momentos políticos y económicos más difíciles. ¿Podrá sortear la crisis?

La llegada de Sergio Massa al ministerio de Economía se produce en uno de los momentos políticos y económicos más difíciles tanto a nivel local como internacional que tuvo hasta ahora la Argentina desde 1983 a la fecha.

Entre esos difíciles momentos podemos señalar en orden cronológico el Juan Carlos Pugliese en el comienzo de la hiperinflación de 1989, la llegada de Domingo Cavallo a principios de 1991 y el triste final del Plan de Convertibilidad de fines de diciembre de 2001 donde primero renunció Cavallo y un día después abandonó el gobierno el presidente de la Alianza Fernando De La Rua.  Lo curioso fue que el Plan de Convertibilidad le dio a la Argentina casi 10 años de estabilidad de precios, cambiaria y monetaria al país con un un tipo de cambio fijo de 1 dólar igual a 1 peso y el final fue una devaluación que llevó el valor del dólar de 1 a 4 pesos.

Luego de los anuncios de Massa se destacan un conjunto de medidas que apuntan a fomentar el orden fiscal, frenar el financiamiento del BCRA al Tesoro, reducir los subsidios económicos a las tarifas de luz, gas y agua, sostener el superávit comercial, fortalecer las reservas con unos 5000 millones de dólares  y generar desarrollo con inclusión social. En esa línea, el ministro aseguró que "los motores" para lograr esos objetivos serán la "inversión, la producción, las exportaciones y la defensa del mercado interno".

Pero más allá de esos anuncios por ahora se mantiene sin resolver el problema que tuvieron los ministros mencionados que es el tipo de cambio o dicho de otra forma el atraso del ajuste del tipo de cambio en el mercado oficial frente a la evolución de la inflación y los dólares financieros alternativos. Lo que los libros especializados en Economía denominan atraso cambiario. La situación se agrava porque en aquellos momentos críticos la brecha cambiaria entre el dólar oficial y el dólar libre o financiero como se denominaba en aquellas épocas nunca fue superior al 25 % en los peores momentos mientras que en la actualidad es del 125 por ciento.

Massa "superministro": cuál es la situación real de la economía argentina

Al respecto un reciente estudio de la consultora Portfolio Pesrsonal se pregunta ¿Dónde estamos parados financieramente? "A pesar de la reciente recuperación, la deuda en dólares aún le queda un largo camino por recorrer. Si bien respecto al último mínimo del 22 de julio ya se encuentra 25% por encima, todavía se mantiene un un 50% por debajo de sus precios de del canje de deuda de septiembre de 2020. Con respecto al mercado cambiario se observa que el rojo de estas últimas seis ruedas de unos 700 millones de dólares es el más alto desde la dolarización pre-elecciones generales 2021 que llegó a unos 671 millones de dólares" dice el estudio.

Por lo tanto no debería sorprender un desempeño tan pobre del mercado único libre de cambios si consideramos los ruidos generados sobre potenciales tipos de cambio diferenciales que finalmente no fueron anunciados ayer por Massa tal como esperaba el mercado.

El abanico de posibilidades para incentivar la liquidación de exportaciones: como,la creación de un dólar "especial" para el agro (más ambicioso que el dólar "soja", que sólo mejoraba 15% el tipo de cambio efectivo), una ventana de tiempo para liquidar a un dólar inclusive más alto que el "especial" y hasta una baja de retenciones finalmente no forman parte del paquete de medidas. Solo se anunció un anticipo de liquidación de unos 5000 millones por parte del sector exportador industrial del agro, futuros préstamos de bancos internacionales,  fondos de inversión extranjeros y de organismos internacionales.

El problema es que del lado de la demanda, según fuentes vinculadas al mercado de cambios, las importaciones de energía seguirían siendo muy elevadas, habiendo acumulado u$s650 millones en las últimas cinco ruedas (u$s130 millones promedio diario). Los últimos datos oficiales muestran que el déficit energético alcanzó un récord histórico de u$s1.255 millones en junio.

Dólar: se mantiene el control de cambios

Más allá de estos factores coyunturales que conspiran contra la acumulación de reservas, se mantienen los estructurales sobre el control de cambios como una brecha cambiaria elevada y tasas en pesos que se mueven por debajo del ritmo de devaluación aspectos de los que Massa por ahora no habló.

"La brecha cambiaria  volvió ayer a la senda alcista con la suba del CCL (de $282 a $288) y cerró en 120% muy por debajo del récord del 160 % de la semana pasada, pero siendo exorbitante en términos históricos. Por su parte, el BCRA aceleró el crawling peg a una TNA de 67,3% (TEA de 95,9%), lo que empujó el promedio de cinco días a una TNA de 60,3% (TEA de 84,9%). De esta forma, aún con la abrupta suba de tasas del BCRA de la semana pasada, el diferencial con el ritmo de devaluación sigue siendo negativo. Para un productor agropecuario, sigue siendo óptimo endeudarse en pesos a una TEA de 71,3% y postergar la liquidación de sus granos, que devengan una TEA de 84,9% (ceteris paribus los precios internacionales)" detalla el informe de Portfolio Personal.

En suma, la situación cambiaria es tan crítica que da lugar a que la autoridad monetaria siga vendiendo al ritmo promedio de u$s130 millones de las últimas seis ruedas durante agosto, empujando a las reservas netas a terreno negativo. Esta es la razón por la que se esperaba  alguna medida de urgencia para revertir esta sangría y solo se anunció la liquidación adelantada de los exportadores.

Lo que también esperaba el mercado era una medida por excelencia para encauzar el deterioro de las cuentas fiscales. Una especie de shock, que minimice el financiamiento monetario y reduzca la brecha cambiaria. Para el primero hubo algunos anuncios pero para el segundo ninguna medida.

El futuro de Massa como ministro

Sergio Massa será el segundo ministro de Economía de Argentina, desde la llegada de la democracia de 1983, que no tiene un título en Ciencias Exactas y tampoco un postgrado en Economía como otros abogados, ingenieros o contadores que lo precedieron. En 39 años el país tuvo 31 ministros de economía, un récord pocas veces visto en la historia económica mundial.

El anterior fue el recordado dirigente radical Juan Carlos Pugliese quien al renunciar a su cargo en mayo del 89 cuando el Plan Primavera  de Raul Alfonsin agonizaba lanzó la famosa frase: "les hablé con el corazón y me contestaron en el bolsillo" antes de renunciar el 24 de mayo de ese año dejando una inflación que en julio llegaría al 5000 % anual en medio de una de las peores corridas  cambiarias y bancarias de la historia. Un mes antes en mayo llegó la mayor inflación mensual de la historia del 78,5  % con un clima de incertidumbre y desconfianza por las elecciones del 14 de Mayo donde el justicialista Carlos Menem le ganó al radical Eduardo Angeloz en elecciones adelantadas por el contexto político económico ya que las mismas debían realizarse en octubre de ese año.

Lo cierto es que la llegada de Sergio Massa al ministerio de Economía generó que los principales jugadores del mercado redujeron la probabilidad de escenarios disruptivos como una crisis institucional o una aceleración inflacionaria sin límites. No es que los inversores ignoran la fragilidad de la situación, pero sí consideran que el nuevo ministro tiene mayor peso político e independencia que sus antecesores Martín Guzmán y Silvina Batakis.

El contexto actual luce bastante difícil pero tal vez se trate de un escenario mucho más controlable que las anteriores crisis pero lejos de un plan de estabilización cómo fue el Plan de Convertibilidad. En particular porque  la situación fiscal no luce tan desequilibrada como en esos años y por el paraguas que significa el nuevo acuerdo firmado con el FMI a 10 años donde Argentina empezará a pagar nuevos vencimientos a partir del 2026 ya que hasta el 2024 el FMI cubrirá todos los vencimientos con nuevos reembolsos. Lo que la llegada de Massa por ahora no soluciona es la distante relación que mantienen el presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

La expectativa del cambio de ministro ha revertido  rápidamente gran parte del deterioro que habían tenido los activos argentinos desde la renuncia de Guzmán. No obstante, para revertir la totalidad del deterioro financiero el mercado esperaba señales concretas con respecto al tipo de cambio oficial y a los dólares financieros alternativos que por ahora no llegaron.

 

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