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CRIMEN Y JUSTICIA

27 de agosto de 2021

“Nos arruinó la vida para siempre”: hablan las modelos que denunciaron por violación al productor de moda salteño

Las víctimas que constan en el expediente contra Pablo Rangeón relataron humillaciones en público hasta abusos sexuales durante años. “Me pegaba con un cinturón delante de mi hija chiquita”, dijo una de ellas

Pablo Marcelo Rangeón, el productor de moda salteño denunciado por 7 jóvenes de entre 17 y 25 años por violación, golpes y estafa, pasa sus días en una celda compartida en la alcaidía de la Ciudad de Salta. Por el momento, la Justicia determinó que esperará su posible juicio en prisión, aunque sus abogados intentan, con distintos artilugios legales, que le den prisión domiciliaria. Pero más allá de los detalles legales que figuran en el expediente, detrás de cada denuncia que recibió el hombre de 45 años, hay personas, mujeres que quisieron cumplir el sueño de ser modelos de pasarela y vivieron una pesadilla que aún no termina. En muchos casos, las víctimas sufrieron años de sometimiento sexual, psicológico y económico.

Hoy, en esta nota, tras declarar en la Justicia, por primera vez deciden contar lo que vivieron. Una de ellas afirma: “Es un monstruo que se llevó para siempre algo de nosotras, algo que no vamos a recuperar nunca. Nos va quedar una marca de por vida”.

La primera de las denunciantes conoce bien a Rangeón. Compartió con él 7 años de relación laboral: “Lo mío fue un sometimiento psicológico y económico. Cuando lo conocí tenía 22 años y no tenía familia, ni casa. Él se aprovechó de eso para hacerme la cabeza y generar en mí una dependencia de la que no pude salir”, explica la víctima que, al igual que el resto, pidió no ser identificadas para no sufrir represalias.

“Me ofreció que viva en un monoambiente que él tenía. Entraba cuando quería a mi casa y me violaba. Me trataba como una cosa. Cuando íbamos a los boliches me pegaba adelante de todos, me tiraba del pelo. Cuando nos sacábamos una foto, solía pellizcarme en la espalda para que sonría, pero lo hacía tan fuerte que me quedaban marcas. Incluso recuerdo que estando mi hijita presente se sacaba el cinturón y me pegaba varias veces. En ese tiempo me fisuró las costillas y hasta me quebró dos dedos. Marcas que todavía llevo en el cuerpo”, cuenta la joven, que hoy tiene 30 años.

-¿Qué hacía Rangón cuando te resistías?

-Cada tanto tenía mis momentos en los que me rebelaba y no le hacía caso. Una noche estábamos en un boliche y me cansé de que me pegue y me humille y me fui a sentar al lado de una chica que no conocía. Él se acercó y me dijo que nos íbamos. Le respondí que no me iba a ir. Ahí se agachó como para decirme algo al oído y me mordió la oreja. Me chorreaba la sangre. Por suerte esta mujer que estaba al lado mío me ayudó a salir del boliche. Me tuvieron que operar para reconstruirme la oreja

-Tu sufrimiento duró siete años. ¿Qué pasaba cuando pedías ayuda?

-Nadie me daba bola. Era como si no me escuchasen. Incluso llegué a hablar con una diputada que me prestó atención hasta que le dije quién era y no me recibió más. Él tenía contactos y hasta fue premiado por la gobernación. Además, en ese momento cuando una está pasando por eso ya directamente no pensas. Intente alejarme pero siempre volvía porque no tenía otra posibilidad. Mis nervios estaban rotos. Jugaba tanto con mi cabeza que sabía dónde tocarme para que yo explote. Se divertía con eso, lo disfrutaba. Desde afuera parece fácil decir “ándate y listo” pero en esa situación una piensa que es lo que te toca y listo. Yo estaba muerta en vida.

-¿Cómo lograste salir?

-Yo no salí, él se cansó de mí. Evidentemente se aburrió de abusarme y humillarme y busco a otra víctima y me dejó. Me fui a vivir a Buenos Aires pero tuve que volver porque siempre sentís qué hay una parte que te falta y es, en realidad, esa que se llevó él. Es un monstruo.

Gracias a esta primera denuncia empezaron a llegar otros testimonios. “No menos de 50”, dice la abogada de las víctimas, Sandra Domene. Sin embargo, muchas de estas jóvenes decidieron no acudir a la Justicia: “No quieren exponerse”, analiza la letrada.

Entre las denunciantes que constan en el expediente se encuentra el testimonio de una mujer de 22 años a la que Rangeón, según la acusación, no solo la violó sino que además la estafó. El productor de moda se enteró que estaba sin casa y con un bebé de pocos meses que mantener y se habría aprovechado de esa situación. Le ofreció un departamento, le cobró 40 mil pesos de adelanto pero, de acuerdo a la denuncia, finalmente la echó y nunca le devolvió el dinero.

Antes de eso, según contó ante la fiscalía, la abuso sexualmente y la golpeó.

“La verdad que me arruino la vida, para siempre. Dejé de confiar en los hombres. Siento que me estropeó todo adentro mío. Nunca más pude tener novio ni acercarme a nadie. Tengo rechazo porque siento que me van a hacer lo mismo, siento que me voy a quedar sola para siempre”, asegura la víctima.

-¿Y qué pasaba cuando le pedías que te devuelva el dinero?

-Me ignoraba directamente. En los desfiles hacía como que no me escuchaba. Intenté decirles a mis compañeras pero en ese momento no me creyeron. Yo a él lo definiría como una animal, una bestia que nunca le importó nada. Me da asco solo escuchar su nombre. En tribunales me dijeron una vez si quería verlo y les dije que no porque me revuelve el estómago.

-Ya pasaron más de 3 años del abuso. ¿Pudiste rehacer tu vida?

- No. Sigo como detenida en el tiempo en ese momento. Ahora vivo con mi mama porque me cuesta estar sola. No sé si algún día podre. Algo mío murió el día que me violó.

Con los testimonios de las jóvenes y sus respectivos informes psicológicos donde se habla de evidentes traumas debido a los abusos, el fiscal Rodrigo González Miralpeix ordenó primero la detención y luego la elevación a juicio de la causa.

Si en el debate oral se comprueban los hechos denunciados, Rangeón podría pasar al menos 25 años tras las rejas.

 

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